viernes, 20 de abril de 2018

LA SOLEDAD

La soledad es cuando ningún abrazo llega en su momento preciso.
... Es escribir esto un viernes por la tarde.
... Es no ser la prioridad de nadie.
... Es escribirle tu alma en un papel una y otra vez y no obtener respuesta.
... Es llorar todos los días y que nadie se de cuenta.
... Es saber que si a estas alturas de la vida aún no has venido, ya no vas a venir.
                                                                                                            BCP

viernes, 26 de enero de 2018

¿QUIÉN CUIDA A LOS CUIDADORES?


Resultado de imagen de abuelos y nietas

Con este pequeño relato, dejo una caricia sanadora, para esas personas que cuidan a otros y cuyas necesidades, con demasiada frecuencia, se vuelven invisibles.


Lo que no se ve

 Rosario  amarraba fuerte a los travesaños de la cama, las manos de Antonio. Para que él, en la anestesia del sueño, no se quitara las sondas que impunemente se colaban por diversos orificios de su cuerpo. La intención era buena, pero no la manera.
¿Cómo podría él, rascarse los pies invisibles?, se preguntaba Laura. Y con el angustioso ruego de no ser nunca esas manos: Ni las que son atadas ni las que atan, consiguió trazar un mapa mental perfecto que le permitía  recorrer a gatas y a oscuras, la distancia que separaba su habitación de la de ellos. Allí desataba las manos del anciano. Al amanecer, corría a la habitación donde la buena suerte y la complicidad de su abuelo la esperaron cada mañana. Hasta aquella de otoño tardío, en la que Antonio, marchó en busca de aquellos pies que ansiosos de libertad, se fueron un día sin él.
BCP



miércoles, 7 de junio de 2017

APRENDER A MIRAR

RECORDÁNDOTE...

"La costumbre nos hace no mirar la magia cotidiana que existe en todas las cosas. Parece que necesitamos una magia fuera de lo común, más novedosa, pensar que tenemos poderes mágicos ocultos o que podemos ver más allá de nuestros ojos. Buscamos hadas en el bosque y no nos percatamos de la belleza indescifrable de una mariposa; buscamos leer el pensamiento de los demás, pero no vemos "telepatía" en el hecho de compadecernos del dolor ajeno; buscamos mover objetos con la mente, pero no nos damos cuenta de la maravilla de tener cinco dedos en cada mano para acariciar, escribir o pintar, y pies para movernos por el mundo.
Quizás sea cierto que podamos conseguir algo aún más extraordinario de lo que ya tenemos, pero si concentramos nuestra mirada solo en la búsqueda de ese algo más, seremos ciegos a la magia que está a nuestro alcance cada instante."
REYES ADORNA